Para la Biblioteca Municipal de Juan del Val



Hay historias que no terminan en la última página… se escapan, viajan y siguen escribiéndose solas.


En la Feria del Libro de Lorca, ocurrió una de esas pequeñas casualidades que parecen sacadas de una novela. Un lector, llegó con Vera, una historia de amor, pero no era exactamente suyo: lo llevaba prestado de la Biblioteca Pilar Barnés. Un libro que ya había pasado por otras manos, por otras miradas, por otras emociones.

Quizá por eso, porque ya venía cargado de vida, decidió pedirle a su autor, Juan del Val, que lo firmara. Y él, entendiendo perfectamente el alma de esa historia —donde lo importante no es poseer, sino sentir—, no dudó en dedicarlo… no a una persona, sino a la biblioteca.

Como si Vera, en lugar de pertenecer a alguien, eligiera quedarse donde puede ser leída una y otra vez.

Gracias, Julián, por recordarnos que los libros no son de quien los guarda, sino de quien los vive.

Un gesto sencillo, pero lleno de significado.  💛📚


 

0 comentarios:

Publicar un comentario

Dejanos tu comentario.