Hay historias que se leen.
Y hay historias que se contagian.
En la Biblioteca de Purias, Juanolo convirtió los cuentos de Roald Dahl en algo vivo: una sonrisa que saltaba de una fila a otra, una mirada de sorpresa, una carcajada inesperada. Como si los personajes hubieran decidido abandonar las páginas para pasar la tarde entre nosotros.
Dahl decía que quien no cree en la magia jamás la encontrará.
Quizá por eso las bibliotecas son lugares tan especiales: porque, de vez en cuando, aparece alguien como Juanolo y nos recuerda que la imaginación sigue siendo una de las formas más bonitas de hacer magia.
📚 Actividad incluida en el proyecto:
“Leer, comprender y crear: la lectura, una reacción en cadena”, de la Red de Bibliotecas de Lorca, parcialmente subvencionado por el Ministerio de Cultura.
DENTRO VÍDEO


.jpeg)

0 comentarios:
Publicar un comentario
Dejanos tu comentario.