

Entre libros, pinceles y mucha imaginación, la Biblioteca de Marchena-Aguaderas se convirtió en un pequeño taller de historias hechas a mano.


Entre libros, pinceles y mucha imaginación, la Biblioteca de Marchena-Aguaderas se convirtió en un pequeño taller de historias hechas a mano.

Cuando una historia despierta tanta ilusión, la biblioteca se queda pequeña.


Hay tardes que parecen una partida cualquiera... y acaban convirtiéndose en un montón de risas compartidas.
Gracias a todos los participantes por llenar este espacio de energía, compañerismo y diversión
Las sombras del silencio , de Juana López, es una de esas historias que invitan a mirar hacia dentro, a recorrer los caminos de la memoria...